lunes, 4 de marzo de 2013
Capítulo 1: Último día de clase.
Narra Alice*
Mi cama empezó a agitarse y eso hizo que me despertara. Oía voces que gritaban mi nombre y no sabía por qué. Abrí lentamente los ojos y me encontré con Sarah saltando encima de mi cama.
- ¡¡ALICEE DESPIERTAA!! Hoy es el último día de clase, no querrás llegar tarde, ¿verdad?
- Nnn..no..- murmuré con tono cansado mientras me levantaba.
- Pues entonces date prisa, porque tienes poco más de media hora para prepararte.- dijo ella bajando el tono de voz.
- ¿¡ Media hora !? No me va a dar tiempo. Te has duchado ya, ¿no?
- La verdad es que no... lo siento, puedes ir a la habitación de Emily y las demás.
- Está bien.- contesté mientras cogía mi toalla y salía de la habitación.
Recorrí el pasillo y llamé a la puerta dos veces hasta que me abrió Mary.
- Veo que tu despertador ha decidido no volver a sonar eh.- se rió.
- Bueno, esta vez mi despertador ha sido Sarah.- me reí yo también.- ¿Puedo ducharme aquí?
- ¡Claro! Pasa.
- Gracias Mary.- dije entrando al baño.
Me di una ducha rápida, sin lavarme el pelo. Cuando ya estaba seca me di cuenta de que no había traído ropa para cambiarme. Mierda, ahora tendría que recorrer todo el pasillo tan solo con la toalla puesta. Me despedí de las chicas y salí rápidamente de la habitación rezando por que no hubiera nadie en el pasillo.
Despejado. Eché a correr y antes de llegar a la puerta miré hacia atrás, mientras andaba, para asegurarme de que nadie me había visto. De repente algo chocó contra mí y por poco me caigo al suelo, si no fuera porque unos fuertes brazos me sujetaron. Al girar mi cabeza me encontré con unos preciosos ojos color café que me miraban sorprendidos. No me extraña, no es muy normal salir para ir a cualquier sitio y que se te caiga encima una chica casi desnuda. Su pregunta fue la que me sacó del trance en el que había caído después de mirarle a los ojos.
- ¿Puedo preguntarte qué haces con una toalla en medio del pasillo?- dijo riendo y ayudándome a levantarme.
- E..es una la...larga historia.- le contesté ya roja como un tomate.- Por cierto, gracias.- seguí hablando con una tímida sonrisa.- Tengo que irme, hasta luego.
- Adiós.- oí que decía el chico.
Narra Zayn*
Iba de camino a la habitación de Niall cuando vi que una chica, con una toalla al rededor del cuerpo, venía corriendo mirando hacia atrás. Como suponía, me di cuenta demasiado tarde y por poco se cae al suelo al chocar conmigo, pero la agarré a tiempo y pude levantarla. Me dio las gracias y se fue, sin más. No me dijo cómo se llamaba ni nada, y lo peor es que me había dejado intrigado. Decidí olvidarme de lo que acababa de pasar y seguir con mi camino.
Fui a clase como siempre; acompañado de Harry, Niall, Louis y Liam. Yo comparto habitación con Harry y los otros tres duermen juntos. Todos vivimos aquí, en un lujoso internado en el centro de Londres. Hoy es el último día de clase antes de que empiece el verano. La única condición del internado es que en vacaciones no se puede estar allí, y tienes que buscar otro sitio en el que quedarte, al que te dan 3 días para mudarte. Nosotros tenemos pensado ir a buscar un apartamento esta misma tarde para los cinco.
Sonó el timbre y bajamos a la cafetería para comer.
- ¿Te pasa algo Zayn? Te veo ausente, ¿Te has enamorado o algo?- me preguntó Harry.
- ¿Quién? ¿Yo? ¡Qué dices! A mi no me pasa nada, solo estoy distraído...
- Sí, claro, solo distraído.- intervino Niall mientras se llevaba a la boca su hamburguesa.
- Bueno, ¿a qué hora vamos a mirar apartamentos?- contesté cambiando de tema.
- Liam y yo no podemos ir hoy, tenemos que ir a la biblioteca a por los libros para un trabajo.- dijo Louis.
- Yo tampoco puedo, así que tendréis que ir solos Harry y tú, Zayn.
- Vale, pues entonces a las 6 p.m en la puerta ricitos.- dije señalando a Harry con le dedo.
Narra Sarah*
Después de no prestar atención a Química, Matemáticas e Historia, bajamos a la cafetería todas juntas.
- No entiendo cómo son capaces de mandarnos 9 trabajos para todo el verano.- se quejó Emily.
- Vamos tia, si tienes tres meses para hacerlos.- le replicó Caroline.
- Claro, eso lo dices porque tú sacas buenas notas y los profesores no te tienen manía.
- ¡Ya está bien! Centrémonos, ¿a qué hora quedamos esta tarde para lo del apartamento?- puso orden Alice, es una de sus cualidades.
- Yo hoy no puedo ni de coña, y tú Caroline, tienes que ayudarme.- dijo Emily.
- Pues sí, y también tengo que ayudarte a ti, Mary. Así que si queréis aprobar, Sarah y Alice tendréis que ir solas.
- Por mi bien, ¿a qué hora?- le pregunté a Alice.
- A las 6 p.m estáte vestida, quiero coger el mejor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario