viernes, 15 de marzo de 2013

Capítulo 8: La fiesta.


Narra Alice*

Estaba bailando con Zayn en la pista de baile. Me lo estaba pasando muy bien, pero creo que había bebido demasiado. De pronto me empezó a doler el estómago y a dar vueltas la cabeza. Fui corriendo hacia el baño, nada más entrar me dirigí a la primera cabina que encontré libre, no pude aguantar más y vomité. Volví a salir, me lavé la cara y me miré en el espejo. Estaba realmente pálida. Salí del baño y allí me encontré a Zayn cruzado de brazos en la puerta. 
- ¿Pero qué te ha pasado? ¿Estás bien? Te veo muy pálida.- me dijo tocándome dulcemente la mejilla.
- Nada, debe ser algo que me ha sentado mal. 
- ¿Quieres que te acompañe a casa?
- Si por favor, te lo agradecería.
Pedimos un taxi, Zayn le dio la dirección y se sentó a mi lado. Apoyé mi cabeza en su hombro y sin darme cuenta me dormí. Al cabo de un rato noté como unas manos me agarraron por la cintura y por debajo de las rodillas, cogiéndome así en brazos, y me sacaron del taxi. Zayn abrió la puerta de su apartamento y me llevó hasta su habitación. Me tumbó delicadamente en la cama y salió por la puerta. Pasados unos minutos apareció con un vaso de agua y una aspirina.
- Gracias, de verdad. No tenías por qué hacerlo.- le dije yo tomándome la pastilla.
- De nada.- me regaló una de sus encantadoras sonrisas.- Ahora deberías dormir, lo necesitas.
- Está bien, pero quédate conmigo por favor.- le supliqué.
- Si tú me lo pides, lo haré.
- Pero deja de sonreírme de esa forma que me enamoras.- me salió solo, no me di cuenta de lo que acababa de decir.
- De acuerdo, entonces tú deja de ser tan perfecta, que me enamoras.
Me quedé durante un rato mirándole, sonriendo como una idiota, hasta que no pude más. Me acerqué a él lentamente y junté mis labios con los suyos formando un largo y tierno beso. No quería separarme nunca de él, pero tuve que hacerlo, para coger aire. Tiré de su brazo e hice que se tumbara a mi lado. Apoyé mi cabeza en su pecho y rápidamente me dormí.

Narra Harry*

Sarah y yo decidimos ir a la pista a bailar, estábamos hasta el culo de alcohol, cada vez hacíamos movimientos más sensuales. Tenía miedo de que se repitiera lo de anoche, pero no me importaría hacer algo parecido hoy.
- ¿Qué te parece si vamos a un sitio más tranquilo?
- Me encantaría.- dijo mientras me besaba el cuello.
Salimos fuera y nos dirigimos a coger un taxi de camino a casa. Cuando llegamos Sarah abrió el bolso y sacó las llaves de su apartamento. Entramos y fuimos directos a su habitación. Yo di el primer paso quitándola la camiseta, ella me imitó y me quitó los pantalones. Entre besos y más besos nos dirigimos a su cama. Nos fuimos quitando lentamente la ropa, hasta que no quedara ni rastro de ella. Me puse encima de ella, sin descargar mi peso en su delicado cuerpo. Sarah abrió el cajón de su mesilla y me dejó protección para prevenir riesgos. La empecé a dar besos en el cuello dejando marca, mientras ella tocaba suavemente mis rizos. Me dispuse a entrar lentamente en ella. Sarah dejó escapar un leve gemido, al que yo tapé con un beso. Fui aumentando la velocidad poco a poco. Los dos gemíamos al compás. Ella besaba mi abdomen, pronto llegamos al climax. De repente, ella se puso encima, quería hacerme disfrutar, y desde luego funcionó. Nos empezamos a dar intensos besos, estábamos exhaustos. Ella me dio un corto beso y se apoyó en mi pecho quedándose profundamente dormida.

Narra Liam*

Eran las 4:00 de la mañana y Sarah, Harry, Zayn y Alice habían desaparecido. Nos respondían a nuestras llamadas, por lo que decidimos irnos a casa, además de estar cansados. Nos dirigimos al aparcamiento y nos montamos en el coche, Louis conducía. Pronto llegamos a los apartamentos, nos despedimos de las chicas y entramos al nuestro, ellas se fueron al suyo. Me asomé a la habitación de Zayn y pude comprobar que estaba con Alice, decidí no molestar, por lo tanto cerré la puerta intentando no hacer ruido y me fui directo a mi habitación a descansar.

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