lunes, 25 de marzo de 2013

Capítulo 9: La apuesta.

Narra Zayn*

Un rayo de sol que asomaba entre las cortinas de la ventana hizo que abriera los ojos y me encontrara a una preciosa Alice tiernamente dormida a mi lado. No quería despertarla, por lo que me levanté con mucho cuidado de no hacerlo. De repente noté una mano que me agarraba del brazo. Al final había conseguido despertarla y por lo que se ve, a ella no parecía haberle importado. Tenía una amplia sonrisa dibujada en la cara, una de esas sonrisas que consiguen alegrarme el día. Le aparté dulcemente un mechón de pelo de la cara y ella volvió a sonreír, esta vez acompañada de una suave risa que rápidamente me contagió a mi. 
- Buenos días, dormilona. ¿Qué tal ha dormido la chica más bonita de todo Londres?
- Pues no sé, pregúntale a ella. ¿Y qué tal ha dormido el chico más increíble de todo el 'planeta'?- dijo acentuando la palabra 'planeta'.
- Tampoco lo sé, pregúntaselo tú también a él, ¿no crees? Pero bueno, ahora se puede decir que si soy el chico más feliz del planeta.
- Lo mismo te podría decir yo.
- ¿Podría? ¿Y por qué no lo haces?
- Porque para que sea la chica más feliz del mundo hace falta que el chico más feliz del mundo junte sus labios con los míos.- dijo acercándose un poco más a mi..
Me reí con una mirada traviesa mientras me acercaba más y más a ella. De pronto, no sé de dónde, Alice cogió una almohada y me golpeó de frente en la cara. Ella no podía parar de reírse, estaba preciosa cuando se reía. Cogí otra de las almohadas e hice lo mismo que ella acababa de hacerme. Alice se tiró en la cama haciendo como si la hubiera echo daño de verdad. Me preocupé al principio aunque intuía que estaba fingiendo. Fui corriendo y me pusé encima de ella para que se levantará y se volviera a sentar en la cama. Como suponía, ella solo estaba intentando asustarme. Me miró a los ojos y no pude evitar perderme en ellos. Fui acercándome otra vez lentamente hacia ella, casi sin darme cuenta de lo que hacía. Cuando a penas estábamos a unos milímetros de juntar nuestros labios, ella puso su dedo índice en los míos haciendo que me frenara en seco.
- No, no, no Señorito Malik.- dijo Alice mientras se reía.
- Eres mala, eh.
- No lo sabes tú bien. 
- ¿Y cuándo tendré el honor de probar tus labios?
- Eso depende de ti, Señorito Malik.- volvió a reír ella.
- No me llames así, me haces sentir un viejo.
- No sé, tú apellido suena muy sexy.- dijo con voz provocativa.
- No juegues conmigo, me estás matando.- dije imitando su voz.
- Hace tan solo 5 días que nos conocemos, si fuera Sarah me apuesto lo que quieras que ya me habría acostado contigo.
- ¿Me lo parece a mi o acabas de llamar a tu amiga ****?
- Ella sabe que se lo digo con todo mi cariño, además, me corto el cuello a que anoche se acostó con alguno de los chicos.
- Harry es igual que ella, no se queda atrás. Pero eso de cortarte el cuello suena muy arriesgado, ¿qué te parece si nos apostamos un beso? Si el chico con el que se acostó fue Harry gano yo y tendrás que darme un beso.- hice una pequeña pausa.- Pero si fue cualquiera de los otros habrás ganado tú y tendrás derecho a tirarme a la piscina.
- Mmm.. suena tentador. Acepto el trato.- extendió una mano hacia mi.
- Perfecto.- la contesté estrechándosela.
- Deberíamos bajar a desayunar a ver si nos enteramos de lo que pasó anoche.- dijo Alice mientras se levantaba de la cama y me extendía su mano para bajar junto a ella.
- Será lo mejor, me muero de ganas de saber si tendré la suerte de ganar.- le guiñé un ojo y acepté su ayuda para levantarme.
- Más quisiera usted, Señorito Malik.- dijo devolviéndome el guiño.

Narra Sarah*

Al levantarme mi cabeza daba vueltas. Recordaba perfectamente lo que había sucedido anoche y no me arrepentía de nada. Fue un tremendo descontrol, espero que Harry piense igual que yo o por lo menos lo recuerde. La puerta del baño se abrió y salió él tan solo con unos boxers tapándole. 
- Buenos días.- dijo él mientras se sentaba en la cama.- Antes de nada, ¿Recuerdas lo de anoche?
- Sí, completamente, ¿y tú?
- También, y debo decir que no me arrepiento.
- Lo mismo te digo.- le contesté dándole un corto beso en los labios.
- Y bueno, ¿ahora qué se supone que somos tú y yo?
- Lo que tú quieras que seamos.
- ¿Qué te parece esperar unas semanas? Así nos podremos conocernos mejor.
- Me parece bien. Ahora vamos abajo que me muero de hambre.
Nos levantamos de la cama, nos vestimos y bajamos a la cocina. En la nevera había una nota de Emily, Caroline y Mary:
''Estamos en el apartamento de los chicos, vente a desayunar allí cuando te despiertes xx''
La arranqué y la tiré a la basura. Harry y yo nos dirigimos hacia su apartamento donde se suponía que nos esperaban los demás. Cuando llegamos todos giraron sus cabezas hacia nosotros. Vi como Zayn miraba a Alice con una sonrisa divertida. 
- Buenos días parejita.- dijo riendo Zayn mientras Alice le dirigía una mirada asesina.
- Hola chicos. Por cierto, lo de parejita sobraba.- le contesté yo
- Ya ya. Bueno, veniros a la cocina y nos preparamos el desayuno los cuatro.
Estos dos estaban muy raros, a saber lo que se tramaban. Observé como Alice le susurrabá algo al oído a el moreno y se nos acercaban con miradas traviesas.
- Ejem.. Y ¿qué hay de vosotros? ¿Qué tal os lo pasasteis anoche?- nos preguntó Zayn alzando las cejas.
- Lo que Zayn quiere decir es que si vinisteis muy pronto, ¿verdad?- dijo Alice dándole un codazo.
- Pues no demasiado tarde.- contestó Harry.- Pero vamos, fue muy divertido.
- Uy ¿y eso por qué, eh?- volvió a preguntar Zayn.
- Pues no sé, por muchas cosas...- contesté yo rápidamente.
- Venga, yendo al grano, ¿lo habéis echo o no?- dice Alice cortante.
- Ala ala, alegría.- le dice Zayn.- Pero contestad.
- Sois muy cotillas vosotros, ¿no? Bueno, para que dejéis ya el interrogatorio os vamos a decir la verdad.
- Dilo tú anda.- me dice Harry.
- Está bien. Anoche Harry y yo nos acostamos y fue absolutamente perfecto, ¿contentos?
- Sí, pero no hacía falta dar tantos detalles, con un simple 'Sí' hubiese bastado.- dijo Alice.
- Me alegro por vosotros, pero ahora Alice y yo tenemos un asuntillo pendiente por resolver.
Zayn coge a Alice por la cintura y salen fuera de la cocina dejándonos desconcertados.
- Madre mía esos dos. Qué peligro tienen.- añade Harry.

Narra Alice*

Salimos del apartamento y nos dirigimos a la parte de atrás. Zayn había ganado y ahora le debía un beso. A ese idiota que me había enamorado desde el primer momento en que le vi ahora tendría que besarle. 
- Parece que he ganado.- dijo el acercándose a mi.
- No sé, no me había dado cuenta eh.
- Jaja Ahora me debes un beso.
- ¿Tiene que ser justo ahora?
- Obviamente si.
- Puff está bien, está bien. 
- ¿Qué pasa? ¿Acaso vas a negarme que lo deseas tanto como yo?
- No te lo puedo negar, pero no me gusta arrastrarme. Prefiero que sean los chicos los que me lo pidan.
- A eso lo llamo yo cambiar de tema. La apuesta decía que si ganaba yo me tendrías que besar, ¿no? Pues ya está, he ganado y ahora reclamo mi premio.
Zayn volvió a agarrarme de la cintura haciendo que no quedara espacio entre nosotros. No pude resistirme a su mirada por lo que acorté de una vez la distancia de nuestros labios, haciendo así que se juntaran. Me puse de puntillas para poder llegar mejor a sus labios y poder agarrar su cuello. Fue un beso largo y dulce. Nuestras lenguas jugaban tímidas y nuestros labios se movían a la vez. Justo antes de separar nuestros cuerpos, di un pequeño y travieso mordisco a su labio inferior, produciendo que una sonrisa se formara en su boca. Me encantaba verle sonreír y más si era yo el motivo. Nos fuimos separando poco a poco hasta quedar uno delante del otro.
- Muy bien Alice me gusta que cumplas con tus apuestas.- dijo Zayn con una gran sonrisa en la cara.
- Pero no te vayas acostumbrando a que te de besitos todo el rato eh.- dije pegándole en el hombro.
- Ya me había hecho ilusiones jo, con lo que me ha gustado.- me contestó el poniendo cara de cachorrito.
- Si que eres bobo señorito Malik.
- Seré bobo pero te quiero como a nadie.
- Eso tendrás que demostrarlo, ¿no?
- Lo haré, no lo dudes pequeña.
Le agarré por los hombros y nos fundimos en un abrazo. Él me cogió por la cintura y después me besó la frente. Sonreí otra vez, como una idiota enamorada de un bobo.
- Pero no soy tan pequeña, que ya casi tengo 17.- añadí riéndome.
- ¡Es verdad! Ya no me acordaba, la semana que viene mi pequeña cumple 17 añitos.
- Exactamente. 
- Pues eso tendremos que celebrarlo.- exclamó Zayn con una sonrisa.
Fuimos otra vez hacia el apartamento para hablar sobre cómo celebrar mi cumpleaños. Tenía muchísimas ganas de que llegara ya. Este sería mi mejor cumpleaños sin duda, pensaba pasármelo mejor que nunca junto con mis nuevos amigos. Emily propuso alquilar un chalet a las afueras de la ciudad. Ella conocía a alguien que nos haría descuento y podríamos pasar allí todo el fin de semana. A todo el mundo le pareció buena idea, así que quedamos en ir esa misma tarde a hablarlo. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario